El ferrallista es una figura imprescindible en la construcción: sin el acero que arma el hormigón no hay estructura que aguante. Y como casi todo lo que se construye lleva hormigón armado, la demanda está repartida entre varios entornos muy distintos. Veamos dónde trabaja realmente un ferrallista.
En obra: edificación
Es el destino más habitual. En edificación (viviendas, naves, edificios) el ferrallista monta sobre el terreno las armaduras de zapatas, pilares, vigas, muros y forjados, siguiendo el despiece de los planos. Trabaja a la intemperie, coordinado con encofradores y con el equipo de hormigonado, y necesita dominar el atado, solape y anclaje y el recubrimiento.
En obra: obra civil
Puentes, túneles, presas, depuradoras, obra hidráulica, carreteras… La obra civil mueve armaduras más grandes y complejas, con diámetros importantes y mucho volumen. Es un entorno exigente, a menudo con desplazamientos, pero suele pagar mejor y da mucha experiencia técnica. Aquí el control de calidad y la seguridad son especialmente estrictos.
En taller de ferralla
Cada vez más armadura no se monta desde cero en obra, sino que se corta y dobla en un taller de ferralla y llega a la obra ya elaborada o incluso premontada. El ferrallista de taller trabaja con máquinas de corte y doblado (y control numérico en los talleres modernos), con menos intemperie y condiciones más estables. Es un entorno más industrial y ordenado, muy ligado a las herramientas y máquinas del oficio.
Prefabricados de hormigón
Las fábricas de prefabricados (vigas, placas, dovelas, elementos estructurales) necesitan ferrallistas para armar los moldes antes de hormigonar. Es un trabajo de serie, en fábrica, con procesos muy repetibles y controlados, distinto del ritmo cambiante de la obra.
¿Dónde hay más empleo y dónde se paga mejor?
- Más volumen de empleo: edificación en obra.
- Mejor pagados: obra civil y grandes proyectos, por volumen, complejidad y exigencia.
- Más estables y cómodos: taller de ferralla y prefabricados, con menos intemperie.
El sector de la construcción es muy cíclico, así que la demanda sube y baja con la actividad, pero el ferrallista con experiencia y con la formación y la TPC en regla siempre tiene salida. Si quieres ver cifras, están en cuánto cobra un ferrallista.